Primero elegimos dónde vale la pena usar IA.
Revisamos tus datos, procesos y sistemas. Definimos qué atacar primero, con qué indicador y quién será el dueño dentro de la empresa.
Conectamos tus sistemas a la inteligencia artificial, ponemos agentes a trabajar sobre procesos reales y los operamos contigo cada mes.
El problema real
Lo que falta casi nunca es tecnología. Falta conectarla a los sistemas, gobernarla y tener a alguien que la opere cuando se equivoca.
Qué hacemos
Partimos por un proceso concreto, un indicador y una persona responsable. Después conectamos, agentificamos y operamos.
Revisamos tus datos, procesos y sistemas. Definimos qué atacar primero, con qué indicador y quién será el dueño dentro de la empresa.
Conectamos ERP, planillas y otras fuentes a la IA con permisos por persona. Cada mañana, un panel muestra qué cambió y qué requiere atención.
Cotizaciones, reposición, cobranza o bandeja comercial. La IA propone. Una persona confirma lo importante. La autonomía crece solo con evidencia.
Vigilamos, corregimos, ajustamos permisos y mejoramos. Cada mes dejamos trazabilidad de uso, decisiones, errores y horas liberadas.
Gobernanza de IA
Un agente no recibe libertad porque “funciona”. Recibe límites, permisos, supervisión y una ruta clara para aumentar o reducir su autonomía.
El agente detectó cobertura bajo mínimo y propone un borrador para revisión. No puede enviar órdenes ni comprometer precios.
Esta consola es una simulación de la lógica de gobierno. No representa datos de clientes ni resultados reales.
Cada agente tiene una persona que responde por lo que hace.
Puede analizar datos y sugerir una acción. No modifica sistemas ni envía nada.
El agente ve solo lo necesario. Los secretos quedan fuera del alcance del modelo.
Quién, qué, cuándo y con qué dato. Cada acción deja rastro.
Todo agente puede detenerse de forma inmediata y explícita.
Sube con evidencia. Baja con un error.
Gobierno de datos desde el primer día, alineado con la Ley 21.719.
MCP y Agent Skills para evitar depender de un único proveedor.
Cómo medimos
Si la IA no cambia el trabajo diario, sigue siendo una prueba. Miramos señales que muestran si realmente entró a la operación.
Cuántas personas usan la IA cada semana dentro del proceso elegido.
Cuántas decisiones se toman usando la información que entrega el sistema.
Qué dejó de hacerse a mano y a qué se reasignó ese tiempo.
Una persona de tu equipo responde por el proceso y su evolución.
Personas y agentes
Nuestro equipo humano trabaja apoyado por agentes de IA. Cada agente queda registrado, tiene un responsable, un nivel de autonomía y un estado visible.
Para quién
Empezamos por importadoras, distribuidoras y empresas de servicios profesionales. El punto de partida es simple: ya existe una operación, ya existen datos y hay un proceso que vale la pena mejorar.
Contacto
30 minutos para entender tu operación. Sin presentaciones de venta.
hola@agentificate.cl